La mañana de hoy, el banco de México sacó a circulación el nuevo billete que conmemora la derrota de los franceses ante la escuadra mexicana, y no me estoy refiriendo a la batalla de Puebla que celebramos cada cinco de mayo, no; sino a la creatividad que han tenido nuestros compatriotas al festajar el partido de futbol de la mañana pasada reemplazando al Gral. Zaragoza, por la imagen del querido "Chicharito" Hernández, quien dió a la selección mexicana el primer gol que nos llevó a la victoria.
El día de hoy siguieron los partidos de la segunda ronda enfrentándose Alemania contra Servia y llevándose los teutones la peor suerte al perder uno contra cero.
También jugó la selección de Argelia, que aqui entre nos, no deja de sorprenderme, pues se trae a cada jugador, que bien podría estar en una pasarela mostrando ropa interior. Muy masculinos y de extraordinario buen cuerpo. Pues los argelinos jugarón contra Inglaterra sin obtener ningún tanto para ninguno.
El partido que atrapó mi atención fue el de nuestros vecinos los Estados Unidos contra Eslovenia, pues sí que estuvo agitado y muy completo. Al terminar ambos quedaron dos a dos, pero en todo momento el partido se ponía intersante. Los eslovenios venían ganando, pero finalmente los gringos les anotaron el tanto que los hizo respirar y obtener el empate.
De hecho, pensaría que ha sido el partido más agitado de todos, y me recordó el mundial que en el ´94 se celebró en "Gringolandia", como le dijera Frida Kahlo.
Los United States of America, inauguraron el mundial el 17 de junio de 1994, a pesar de la crítica porque los gringos no tienen tradición por el futbol soccer. Sin embargo, por la infraestructura norteamericana, ha sido el mundial que más recaudación financiera ha tenido. Tuvo como mascota al perro Striker, creado por los estudios Warner Bros. Asistieron 24 paises contendientes y se celebró en diez ciudades sede. Interesante es que muchos de los estadios no eran de soccer, sino de futbol americano, pero se acondicionaron para el evento mundialista. Incluso la final entre Brasil e Italia se jugó en el Rose Bowl de Pasadena, California ganando los cariocas tres por dos.
De este mundial, creo que apenas nos acabamos de reponer del trauma que nos dejó Mejía Barón, llevándose el abucheo general de todo el país. México calificó a los octavos de final y se enfrentó contra la selección de Bulgaria. Después de un partido reñido uno a uno, se fueron a tiempos extras y al no conseguirse un ganador se fueron a tandas de penalties. El resto es historia y no creó que a la fecha exista un mexicano que olvide los fallos de García Aspe, Bernal, Jorge Rodríguez al cobrar los penales. O a volarón o simplemente la atrapó el arquero. Sólo Claudio Suárez anotó, pero ya no sirvió de nada. Y el público no cesaba de gritar por Hugo, Hugo; pues el niño de oro, Hugo Sánchez se hallaba en la banca, y Hugo nunca entró y México se quedó ahí nomás. El jugador nunca olvidado es Hrito Stoichkov, quien por su gol nos llevó hasta penales.